A fines del año pasado cuando comenzamos a pensar en nuestros deseos sobre la Casa, la primera idea que emergió fue la de acentuar y radicalizar nuestro accionar de compromiso político con el que venimos trabajando hace ya más de 15 años. De ninguna manera es un cambio en nuestras maneras de gestionar y producir, sino simplemente una respuesta natural al estado de la escena nacional de la que nos sentimos parte.
Seguimos pensando que toda obra es un acto político, y que es indivisible la condición artista/ciudadano.
Vemos todos los días cómo desde el estado se sigue alimentando la concentración de poder y la miserabilidad (típicos de todo imperio), apostando a museos y eventos monumentales y a premios abundantes solo aprovechados por un muy pequeño grupo de artistas, aboliendo la reflexión y el pensamiento, pilares fundamentales para la construcción de una escena cultural sólida y plural.
Nos hemos permitido en esta oportunidad citar algunos conceptos que hemos extraído de la crítica chilena Nelly Richard en su obra “Fracturas de la Memoria”. Licencia que nos tomamos pues nos calza perfecto para dar algunas pistas acerca de nuestra tarea de gestión y producción que intentamos desde aquí.
Pensar el arte desde:
Lo heterogéneo / lo no idéntico / los colapsos de sentido / las sacudidas de la memoria / los presentes en curso / las fuerzas vitales / las relaciones y tensiones / el rito como experiencia comunitaria / lo domestico, lo popular, lo cotidiano, lo femenino / la duda / las voces desparejas /
la experiencia como relato / los pequeños testimonios en contra de la totalidad / el accionar desde los márgenes /
El libro citado es una toma de partido con respecto a las épocas de dictadura y pos dictadura que gobernaron aquel país durante muchos años. Consideramos que la vigencia de las palabras de Richard no solo tienen que ver con su talento y compromiso (ni porque sea una visionaria) sino porque hoy, aquí en Córdoba, vivimos también bajo un régimen.
Nuestro accionar desde la Casa no solo apunta a la resistencia sino también a la construcción de sentido. Nuestro motor el más puro deseo, nuestra mirada atenta, y nuestra obra una experiencia política.
Este espacio ha sido y es construido día a día por artistas cordobeses y de las más diversas regiones de nuestro país y del exterior.
Casa13