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Un paraíso deseado desde el microclima cordobés. Luis Britos

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Un paraíso deseado desde el microclima cordobés
Arte y dinero, subsistencia de los productores en un mercado escuálido, lo que el Estado debe/ría generar, los derechos, los merecimientos, las responsabilidades...


Antes de comenzar a escribir este texto consulté a algunos allegados, artistas todos ellos, acerca del tema propuesto para esta publicación. Tras escucharlos comprobé que más allá de algunas sutilezas, todos compartimos el deseo de administrar una economía más generosa que nos permita sobrevivir desempeñando la tarea que elegimos, ser artistas, sin tener que proveernos de nuestros ingresos en otro tipo de trabajo; ¿Es esto posible?. Además, a todos se nos ocurrían una variedad de formulas y soluciones que imaginamos viables para ello. Pero... ¿acaso estamos parados en tierras fértiles para que esto suceda?

Teniendo en cuenta el léxico que utilizamos en referencia a nuestra actividad, vocabulario netamente capitalista, pareciese que la relación arte/economía se debería dar de forma natural. Hablamos de mercado, productores, espectadores, gestión, inversión, etc. ¿Se condicen estas definiciones con los postulados básicos que el capitalismo demanda?

A ver... según ellos un productor es alguien que mediante su trabajo genera un producto con un determinado valor, destinado al consumo, la oferta de este producto se haría en un mercado donde compradores y vendedores interactuarían para establecer su precio mediante las variaciones de la oferta y la demanda. En este sistema el papel del Estado puede ir desde protector de la propiedad privada y garante de los contratos comerciales sin ningún tipo de injerencia en lo comercial hasta administrador de los intereses más sensibles de la sociedad, salud, educación, seguridad, etc. Esto, obviamente, dependiendo del modelo capitalista al que hagamos referencia.

Ahora bien, pensemos cómo estos ítems se condicen en el mundo del arte (si es que lo hacen). Nuestro producto, un bien cultural, goza de valor simbólico. Dicho valor no se determina por la ley de oferta y demanda, sino que se establece por un mecanismo de legitimación orquestado por la institución arte a través de sus actores: museos, galerías, escuelas, curadores, críticos, coleccionistas, artistas, etc. El mercado donde se ofrece nuestro producto es un reducido círculo habitado casi exclusivamente por entendidos en la materia. Y lo ofertamos a los potenciales consumidores, básicamente de dos maneras. Ya como meros objetos en venta, donde su valor simbólico es previsoramente concebido por la institución apuntando así hacia una tendencia inversionista (galerista, coleccionista); o, como objeto de contemplación (¿espectáculo?) al que los espectadores pueden acceder tras el pago o no de una entrada.

Pero... hagamos aquí una breve reflexión sobre la inversión del artista productor, quien además de su formación, de los costos de los materiales, del traslado de las obras, debe gestionarse también la difusión de sus muestras: imprimir catálogos, y todo material pertinente al montaje, participar en charlas y/o debates a fin de publicitar y/o legitimar su trabajo. Costos que deberían también determinar el valor del producto. Teóricamente, y siempre desde una perspectiva capitalista el aporte del Estado en esta relación comercial entre artista productor y su cliente comprador/espectador, consistiría en solventar la educación para la formación de los artistas y los museos para la conservación del acervo cultural de la sociedad toda; dejando al sector privado, galerías de arte, la comercialización de lo producido. Aunque esto, teóricamente, sería suficiente la práctica nos demuestra lo contrario.

Ahora bien, ¿por qué creemos que esta teoría económica va a dar resultado en el arte cuando va de fracaso en fracaso en el resto de las áreas?
Honestamente solo veo en el futuro de la relación arte y mercado más de esos pequeños triunfos que unos pocos legitimados logran como poseedores   de una visión más profunda, y por lo tanto mejor cotizada. Realidad, por cierto, impregnada de ficción.

Claro que los artistas tienen el derecho de satisfacer sus necesidades con su trabajo; indudablemente el potencial del arte puede (y debe) ayudar a la mejora de esta sociedad. Que la dignidad y libertad de cualquier ciudadano se da cuando vive de lo que quiere y no de lo que puede, que al Estado le caben responsabilidades; mas allá de todo esto... es sencillo ver que en nuestra provincia no existe un mercado en el cual vender nuestro trabajo (menos aún cuando no se trata de objetos sino de vivencias).
Que las artes plásticas como espectáculo (tal vez culpas de Hollywood) son aburridas, y por lo tanto inviables, que la mayoría de la sociedad satisface sus necesidades simbólicas con un nuevo celular y las intelectuales con una película de Francella, que la inversión del Estado en nuestra área es mínima, y en los casos que no es así responde a otros intereses o a una visión más turística de la cultura... acaso será que no lo queremos ver... en Córdoba no existe un mercado artístico.

¿De qué viven los artistas en Córdoba? Sencillo... de una inusitada tradición que hace que el Estado sostenga las mas básicas estructuras del arte: escuela y museo; y del microclima que hemos generado. En esto último es donde podemos dar cuenta de nuestra capacidad creativa ante situaciones adversas o de sobrevivencia. Somos a la vez productores y consumidores, gestores de nuestros espacios, espectadores de nuestros colegas, escritores y lectores, críticos, curadores... autogestionados y autosuficientes.

En una sociedad capitalista, de consumo; con tantas exclusiones, carencias, falacias, donde la salud, la educación, la seguridad rondan lo caótico ¿por qué los artistas deberían tener privilegios? ¿De dónde sacamos la católica idea del "merecimiento"? Que el Estado nos provea ¿qué cosa?. Las reglas son claras, cuando el Estado terciariza la cultura en una Agencia, o cuando busca los fondos en auspicios provenientes de empresas, al igual cuando publicita en vez de informar; solo responde a lo que el capitalismo demanda. No se trata de justificar o denunciar el accionar del Estado, no en este momento, se trata de ver la realidad como es, no como nos gustaría que sea. Los verdaderos productores de arte hacen lo suyo a pesar de todo esto, y ello no es una novedad, desde hace mucho tiempo generan las condiciones para exhibir y/o difundir, aunque no sean las ideales (¿existe tal cosa?); instalan las afecciones atmosféricas que consideran necesarias para seguir produciendo; establecen nuevas pautas en la práctica, se relacionan, analizan, descubren, critican, denuncian lo cotidiano.

Se trata de la necesidad  de defender las cosas en que creemos por sobre las promesas de reconocimientos económicos, de apostar, aportar, de liberarnos de la extorsión del currículum, del éxito; para que no sea más de lo mismo. El hecho de pensar cómo un artista debería manejar los aspectos económicos de su carrera para poder vivir de ello no cambia la realidad en que vivimos, la economía no es asunto de artistas en todo caso la política... pero eso es otro tema.  ¿De que viven los artistas? ... del arte.

 
Comentarios (1)
El mercado, el Estado y los que manejan la cultura en cordoba
1 Lunes, 02 de Febrero de 2009 22:51
Angel Cefernio Cañas
Lamentablemente para los artistas en cordoba es dificil y mas cuando nos encontramos con esas personas, que ocupan un cargo en gestion cultural y creen manejar la cultura, algunos son preparados pero dejando de lado su preparacion. Son los encargados de que haya cada vez mas artistas afuera del circulo de los ACOMODADOS, ese pequeño grupo que gana siempre los mismos concursos de arte,que les habren las puertas las galerias y dejan afuera a otros artistas con gran talento.
Estas personas como la Galeria Cerrito, que cuando quise llevar un CD con fotos de mis obras para ver si se podia exponer en la galeria y trabajar con ellos, me querian cobrar $50.
Los ridiculos de la cultura nacional y los artistas vampireados por unos cuantos que no tienen ni idea del arte, que sirven para aruinar la cultura Provincial.
Esos vampiros de las galerias de arte , de los encargados de las salas de exposicion de la municipalidad que no saben nada de arte,que reciben carpetas para exponer. De la poca preparacion y la falta de respeto al trato de un artista local.
No existe un espacio preparado realmente en cordoba para la exposicion de arte, como se debe tratar a un artista.
Un espacio de arte debe contar ademas de la sala, un grupo encargado de la prensa y difucion de la misma, otro para el diseño de catalogo, curadores de arte,un critico todos deben pertenecer a una sala de exposicion de arte. En cordoba el municipio ni los museos cuentan con esa organizacion.
Otra mafia es la comision que regula la aporbacion de las obras de arte que deben llevar los edificios publicos o privados, ley aprovada hace tiempor en cordoba, pero que entran unos cuantos, ya que hay acomodo.
Y la cultura asi no marcha, ademas de la falta de educacion y el balo nivel cultural de cordoba, cada vez mas indigencia y analfabetismo.
Solo hay que dedicarse a la artesania,ya que nadie consume arte en nuestra provincia, y si uno es musico tenes que tocar cuarteto.
La cultura de cordoba es el alcohol la droga,el futbol y las salas de arte solas y sin publico.
Ese el pais que queremos, esa es la cultura que dejamos que este,total nos siguen pisando la cabeza y si sos artista dedicate a ser taxista.
Debemos hacer algo todos los que nos dedicamos al arte plastico,los del teatro y musicos , reunirnos en cordoba
para debatir nuestra posicion en cordoba.
¿Porque si hay mucha produccion porque el mal trato al artista local?
Estuve en Bariloche exponiendo en una sala del centro civico, me sorprendio como me trataron de bien, me senti un artista, los cuadros no los colgue, los colgaron gente del municipio, aca en cordoba si haces una muestra en una sala municipal, tendras que hacer solo todo.En Bariloche la prensa se ocupa de ir a todas las muestras de arte, en cordoba la prensa ni aparese en las exposiciones y si lo hace es porque hay un conocido del artista que trabaja en el algun medio de comunicacion.

Hablemos del govierno que no aporta ni un peso para cultura en cordoba para las muestras de arte, Porque de los grandes Museos como el Museo Carafa, El Museo Evita para ello hubo dinero, pero no hay dinero para los artistas locales que exponen en otras provincias, ni para nadie que no pertenezca al circulo de los ACOMODADOS.
Esos acomodados que su arte de asco, de esos que figuran como pallasos de circo pintados, que sus cuadros son vacios de contenido, que llegan a ser consagrados porque alguno de estos poderosos del arte los subio a un pedestal de papel.
Ese es el arte de cordoba, esa es nuestra cultura.

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