“...en una ciudad cualquiera reconoceremos nuestra verdadera patria,
que sólo puede encontrarse en un lugar en que se esté de paso porque
nuestra condición primordial en este mundo es estar de paso...”
Lluis Satorras, a propósito del libro Café Arcadia de José Luis García
Martin, Babelia, El País, 05/07/2003.
nuestra condición primordial en este mundo es estar de paso...”
Lluis Satorras, a propósito del libro Café Arcadia de José Luis García
Martin, Babelia, El País, 05/07/2003.
Escribir sobre ¿Por qué algunos artistas cordobeses se han ido de Córdoba? me obliga a desplazarme diez años atrás para intentar narrar la experiencia. No puedo hablar de ésta como una experiencia artística. Empezó siendo eso, tuve la oportunidad de estudiar y dedicarme por dos años de lleno a mi obra. Luego se sucedieron otros acontecimientos relacionados con el arte, inimaginables cuando estaba en Córdoba.
Siguió siendo una experiencia de vida. Me he encontrado con personas de las que no me olvido. He caminado por una ciudad bombardeada en la que he renacido y que renació para mí. He vivido en una ciudad como gueto y en otra en donde me he sentido en casa. He recorrido ciudades al lado de personas que tradujeron sus calles e historias en los relatos más fascinantes. Ser nómade me priva de ser un buen anfitrión y puede ser una carencia.
Me parece importante precisar que al borrador de estas respuestas lo escribí en mi diario íntimo, y que lo he hecho mientras preparo el próximo desplazamiento Grenoble - Bruselas, para el mes de agosto.
Voy embalando cada objeto al mismo tiempo que rememoro su recorrido, cómo, cuándo, dónde lo obtuve, cuántas mudanzas me acompañó y, si sigue en ésta, listo para ser envuelto, será por lo que puedo contar a través suyo.
De todas formas intentaré ser objetiva para responder a algunas de las preguntas propuestas:
Casa 13- ¿Qué suerte corren los cordobeses en relación a estar afuera?
Natalia Blanch- “La cuestión reside en la singularidad del individuo más allá de la identidad demasiado ligada al lugar de origen “, dice William Kentridge.
Ser cordobés estando en Córdoba, es participar de su universo, afuera este universo se desdibuja y comienza a constituirse una identidad relacionada a lo que significa ser extranjero en cada país, ligada
no sólo al país como lugar de origen sino también a la experiencia adquirida en el tránsito. Siendo la identidad en todos los casos un concepto móvil que se va configurando y cambiando con el tiempo, cuando se vive en otro país, ésta característica se acentúa, los procesos de adaptación y cambio se precipitan en cierta forma.
Tal vez las palabras “periferia”, de Córdoba respecto a la capital y “marginal”, del extranjero respecto al nativo, hablen de una situación similar, de dificultades y ventajas relativas a cómo producir y exhibir en el contexto provincial y nacional del país de residencia.
Luego la suerte depende de las circunstancias de cada uno. En mi caso, entrar en una universidad de Estados Unidos me abrió posibilidades inesperadas. En Francia, mi situación familiar hizo más lenta mi inserción en el medio artístico, pues no tenía el apoyo de una estructura de arte desde mi llegada.
c13- ¿Qué migra, artista o arte cordobés?
NB- Migra una persona que es artista, con un bagaje cultural, una educación artística, con influencias del medio en donde se desarrolló hasta entonces. El que migra, y vive periódicamente en ciudades y países diferentes, como es mi caso, vive procesos de transformación para adaptarse y dar sentido a la experiencia. La traducción que mi obra me demanda es un buen ejercicio para entender qué queda de este tránsito, incluyendo el punto de partida.
c13- ¿Es posible irse y seguir estando? ¿Y viceversa?
NB- No es el que se va quien puede responder a ésta pregunta.
Supongo que depende de la voluntad y las posibilidades que se presentan de participar de proyectos de arte local. En cuanto a mí, estoy desconectada de lo que pasa en Córdoba, más allá de lo que hacen mis amigos y de la información de eventos que recibo por email. Pero he formado parte de proyectos mientras vivo en el exterior. Vivir en Córdoba y elegir no participar del medio del arte es una opción posible.
c13- ¿Parte del viaje incluye regresar a contar lo que se vio?
NB- Parte interesante del oficio de ser artista es contar lo que se ve y se hace; compartir lo producido puede generar un intercambio enriquecedor, encuentros con otras personas y obras, lo que no es poco decir. He tenido la ocasión de mostrar y hablar de mi trabajo en Córdoba. Es una situación difícil, es cuando más nerviosa me pongo, me parece que el público es bien exigente. Tal vez tenga que ver con el idioma. Al exponer mi trabajo en el extranjero, lo hago en inglés o francés, los conceptos toman distancia al cambiar de idioma. En Córdoba vuelvo al castellano y se produce una exposición más íntima.
c13- ¿Cómo se reproducen las ideas que vienen de afuera?
NB- No hace falta irse para estar influenciado por ideas que vienen de afuera. Lo que se hace en Córdoba es reflejo de circunstancias particulares y de un conocimiento de lo que pasa en los centros de arte del mundo. Se hace arte en un lugar, en un aquí, cómo el trabajo da cuenta del estar presente en algún lado, depende de la intención del artista y de la obra.
c13- ¿Qué no tiene Córdoba y qué sí?
NB- Desde el punto de vista artístico observo que Córdoba ha cambiado; en 1998, el medio era cerrado, sin demasiada interacción con el resto del país ni con otros países. Hoy hay movilidad, diálogo y apertura hacia lo que no es local.
Córdoba tiene muy buenos artistas y arte, lo que no tiene son instituciones del estado o privadas que creen políticas culturales y económicas para promover a sus artistas.
Grenoble, Francia, julio de 2008









